Home / Actualidad / Así funciona Neokit, el nuevo test rápido para diagnosticar coronavirus hecho en Argentina

Así funciona Neokit, el nuevo test rápido para diagnosticar coronavirus hecho en Argentina

El nuevo kit rápido de diagnóstico de coronavirus sobre el que trabajaron científicos del CONICET​ y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, permite detectar en menos de dos horas si la persona está o no infectada. Fue denominado Neokit-Covid-19 y ya tiene la aprobación de la ANMAT. ¿Cómo funciona?

El procedimiento es sencillo. Un profesional capacitado debe tomarle al paciente una muestra respiratoria. Puede hacerse a partir de un hisopado nasofaríngeo, bucofaríngeo, esputo y saliva.
Esa muestra debe colocarse en un tubo de reacción con una solución en la que se mezclan reactivos con colorantes.
El color original es violeta. Esta solución se pone a calentar durante una hora a 64 grados. Luego de ese tiempo, hay que volver a analizar la muestra.
Si sigue violeta o lila, la reacción es negativa. Es decir que no se detectó el virus. En cambio, si pasa a ser azul o celeste se está en presencia del SARS-Cov-2. La persona está infectada.
Hasta el momento, el test requiere que previamente se aísle o purifique el material genético a evaluar (ARN viral). Este procedimiento, aunque es relativamente fácil y no toma demasiado tiempo, necesita de un laboratorio con cabinas de bioseguridad.
“Ahora trabajamos en buscar la forma de evitar el paso de tener que purificar el ARN, reemplazándolo por un tratamiento sencillo de la muestra respiratoria que lo pueda hacer, sin poner en riesgo su salud, cualquier persona con un poco de entrenamiento, aunque aún sería necesario el uso de algún tipo de cabina de bioseguridad”, explicó Adrián Vojnov, coordinador de la investigación que derivó en el test.
El kit utiliza la técnica de amplificación molecular isotérmica. No sólo ofrece un alto grado de sensibilidad, lo que reduce la posibilidad de que arroje falsos negativos, sino también de especificidad, lo que minimiza la probabilidad de que se den falsos positivos.
Esto se debe a que el test fue diseñado para poder identificar cuatro regiones diferentes de la secuencia del genoma del SARS-CoV-2, que a la vez son específicas de este virus. La tarea de identificar estas regiones en base a las secuencias que se conocen del SARS-CoV-2 y asegurarse al mismo tiempo de que no se cruzaran con las de organismos similares, como las de otros coronavirus, estuvo a cargo de Santiago Werbajh, investigador de la Fundación Pablo Cassará.
“A nosotros nos gusta destacar que este test además de ser rápido, por lo poco demoran en aparecer los resultados, es precoz, debido a que permiten diagnosticar la infección al poco tiempo de que la carga viral ingresó al organismo. Los test serológicos requieren que se comience a producir anticuerpos, algo que ocurre recién varios días después”, explica la investigadora Carolina Carrillo.
El proyecto está enmarcado en la Unidad Coronavirus COVID-19 creada en conjunto por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i). El test fue desarrollado por científicos del CONICET en el Instituto de Ciencia y Tecnología César Milstein (ICT Milstein, CONICET-Fundación Pablo Cassará).